Google Earth… la posibilidad de trasladarse a
cualquier lugar imaginable a nivel terrestre, celeste, lunar o marciano a golpe
de clic. ¿Cuáles son las ventajas y desventajas del uso de esta herramienta?
¿Cuáles son las diferencias en cuanto a la búsqueda en una opción o en otra?
Descubrámoslo en la siguiente entrada.
El Gran Rift africano, la falla de San Andrés o el
volcán Sneffels de Islandia son tres de los muchos ejemplos de estructuras
terrestres que afectan y se ven afectados por la tectónica de placas ya
estudiadas en otra de las actividades de este mismo tema. Es increíble que
desde una aplicación de Internet se pueda tener acceso a cualquiera de estas
majestuosas estructuras terrestres, que nuestros padres y abuelos solo podrían
haber visto en algún documental televisivo y rara vez de no haber sido por la
aparición de Internet. Para mí, reside en ese factor una de las grandezas no
solo de Internet, sino de esta aplicación, que permite, descargándose tan solo
un nuevo sistema ver a golpe de clic estructuras y parajes del Universo y, en
este caso concreto, de nuestro planeta.
La búsqueda de objetos en el cielo es algo más
complicada, debido en parte a la amplitud del campo que se trata de ver con
esta opción. Por eso, cuando se buscan Galaxias, Sistemas o Planetas en esta
opción, se requiere una exhaustiva nomenclatura. Cuando se trata de objetos no
estelares, es decir, que no son estrellas, algunos de estos cuerpos aparecen precedidos en su nomenclatura por una
M y otros con una NGC. Los nombrados con la M son aquellos catalogados según el
criterio del astrónomo francés Messier, y van después seguidos de un número
identificativo hasta el 113, el número total de objetos en total que dicha
categorización tiene. Posteriormente, en vista de la escasez de esta
clasificación, se creó el New Catalogue General, una actualización del anterior
que cuenta con más de 8000 objetos no estelares, nombrados con las siglas NGC y
un número. Bajo estas dos clasificaciones se pueden observar nebulosas, cúmulos…
La Galaxia del Sombrero, la Nebulosa del Caballo y los planetas del Sistema
Solar son las tres búsquedas que realicé, siendo la tercera la menos clara e
intuitiva por encontrarse estos cuerpos sumidos en un enorme lío de nombres e
iniciales de otros cuerpos.
Pasando a la opción de Marte, es curioso lo mucho
que hemos avanzado en cuanto a conocimientos de dicho planeta, que ha visto un
cierto resurgimiento en su estudio en los últimos años. Quién le iba a decir a
Wernher von Braun, escritor de El
Proyecto Marte en 1952, primer estudio técnico de un hipotético viaje a
Marte, que 64 años después se podrían ver desde un ordenador imágenes del
planeta rojo, y navegar como si andando en la superficie de este cuerpo estuviéramos.
La idea del alemán era enviar diez naves con una tripulación de setenta
personas en cada una de ellas en tres aviones comerciales que aterrizarían en el
ya mencionado planeta. Sería curioso haber visto la reacción del ingeniero
espacial, fallecido en la década de los 70, de saber que su proyecto se podría
legitimar en forma de reality show, Marte 2020, un proyecto televisivo-científico
en el cual se emitirá el periplo de una serie de diversas personas en su
travesía hacia Marte, además de su vida una vez establecidos allí.
Tras buscar en la aplicación la sonda Mars
Pathfinder, resulta bastante familiar a los ojos de cualquier persona que
conozca mínimamente la imagen de la Luna, de color gris y llena de cráteres
formados por la oclusión de su superficie por el choque con otros cuerpos.
La luna es otra de las grandes inquietudes que el
ser humano ha tenido desde el principio de los tiempos. Los griegos la
representaban con la divinidad Selene, nombre que se mantiene aún en la
aplicación en el pie de la página, y ha sido siempre y es causa de admiración,
inspiración de artistas y objeto de estudio de científicos durante toda nuestra
Historia. ¿Cuál sería la reacción de los griegos clásicos, con su calendario
luni-solar, si supieran de la posibilidad en la actualidad de viajar allí virtualmente,
o incluso físicamente con el trabajo de los astrónomos y sus naves espaciales,
que consiguieron pisar la superficie del satélite en 1969? Precisamente estos
primeros pasos, a los que muchos se refieren como “un pequeño paso para el
hombre, un gran paso para la Humanidad”, han sido objeto de controversia y todavía
hay gente que cuestiona que se tratase realmente de pasos en la propia Luna. En
cualquier caso, en Google Earth se recoge con una imagen el lugar de alunizaje
de aquella nave, el Apolo XI.
Pero hablemos ahora de la aplicación en sí misma. Una
de sus mayores ventajas es la amplia accesibilidad y el hecho de que sea
gratuita, lo que permite que cualquiera pueda tener acceso a la cultura
astronómica y pueda ver, desde su sofá, los más remotos confines de nuestra
galaxia, los planetas de nuestro Sistema… e incluso a nivel terrestre, la
aplicación permite viajar a lugares exóticos y conocer los grandes parajes
históricos, arquitectónicos o geográficos que han marcado el recorrido de
nuestra Humanidad.
Además, permite realizar un exhaustivo estudio
astronómico de nuestro Universo con muy pocos medios y sin salir de casa para
aquellos aficionados y curiosos que quieran no sólo saber sobre su medio y su
entorno, sino verlo con sus propios ojos.
En cuanto a su utilidad, reduce el elitismo a nivel
científico, permitiendo a cualquiera estudiar los cuerpos espaciales y poder
plantear teorías sin necesidad de formar parte de una gran empresa de
ingeniería espacial.
El principal punto a mejorar a mi parecer, sería lo
poco intuitivo que resulta al buscar cuerpos o astros en la función Cielo. En
algunos casos, como al buscar los planetas del Sistema Solar, las imágenes son
muy poco claras y la gran cantidad de cuerpos conocidos en un mismo lugar hace
que sea bastante difícil percibirlos con exactitud, puesto que la pantalla se
convierte en un batiburrillo de números y siglas.
Para completar, en cuanto a Marte y a la Luna, la
calidaz y la nitidez de su superficie se puede mejorar bastante, aunque en ese
caso supongo que es debido a la falta de exploración de alguna de esas zonas,
ya que en las bases y lugares de alunizaje y amartizaje del satélite y el
planeta tienen una definición mucho mayor en la aplicación, probablemente
también por estar actualizadas más recientemente.
En definitiva, nos queda por estudiar gran parte de
nuestro Universo, y aún quedan muchas dudas por disipar incluso cuando se trata
de nuestro entorno más cercano, pero poco a poco nos vamos acercando a un
conocimiento total de cuanto nos rodea, con la gran suerte de poder difundirlo
a nivel mundial a una gran velocidad, motivada por el auge de las nuevas
comunicaciones y la revolución que ha supuesto Internet. Es obvio que desde un
PC no vamos a cambiar nuestra concepción astronómico-científica del Universo -o
quizá sí-, pero sí podemos asistir al avance de la investigación sobre el mismo
y colaborar en la medida de lo posible con la difusión y el disfrute de la tecnología
y de aplicaciones como Google Earth.















